Correr por el campo
21 enero, 2019

Correr por el campo

Cuando saqué mi plaza fija en un colegio de Madrid fui la persona más feliz del mundo. Después de años de estudio, sacrificio y dinero logré sacar una plaza fija que me permitía asegurar mi futuro. Ahora bien, si algo me preocupaba era irme a vivir a unas de las ciudades más contaminadas de Europa. Y no lo digo yo, lo dicen los datos. El alto tráfico, los anticiclones, la incidencia del frío y en consecuencia el funcionamiento de las calefacciones están consiguiendo que la ‘boina’ que antes veíamos cubrir el cielo de Madrid se convierta en un sombrero de dimensiones inabarcables. El Ayuntamiento de la capital crea escenarios de protocolos de anticontaminación, pero que creo que todavía no sirven para nada.

Con esta situación, lo que tuve claro es que mi domicilio no estaría en Madrid capital, aunque tuviera que gastarme algo más, o incluso si tuviera que hacer un sacrificio de levantarme antes o de tener que coger metros, trenes o lo que fuera. Pero yo era chica de campo y lo que pretendía era no perder mi esencia, no soy chica urbana y no podría encerrarme en el asfalto de una ciudad.

Así que lo primero que hice fue buscar algún piso por la periferia de Madrid, en barrios de las afueras, pero la verdad es que no me gustó nada de lo que vi. Hasta que unos amigos me hablaron de la zona de Algete. No lo conocía. Solo vi en el mapa que estaba a 30 kilómetros de la capital y que tenía muy buenas conexiones. Pero si algo me convenció es cuando me enteré que en Algete se encuentra rodeado en buena parte de su territorio municipal por la zona protegida Z.E.P.A: Cerealista de la cuenca del río Jarama

Valor ecológico

Su término municipal apuntando al norte y usando como frontera la carretera de Fuente El Saz, hasta el sureste usando de frontera la carretera de Cobeña, forman parte de un polígono natural de alto valor ecológico con especies en peligro de extinción. La Unión Europea le ha concedido el estatus de ZEPA (zona especial de protección de aves, al amparo de la normativa europea) donde conviven aves como la avutarda,​ el cernícalo, el aguilucho cenizo… además de perdices, conejos, liebres, topos, erizos, etc. Unas zonas verdes que me convencieron por completo.

Así pues, acudí a la inmobiliaria Fresno donde me ofrecieron varios pisos en Algete. Al final me quedé con un piso de 89 metros cuadrados que es una gozada. Con un hall de entrada que conecta con una amplia cocina -office con electrodomésticos básicos y tendedero. Salón de 23 metros con terraza y excelentes vistas a la sierra de Madrid, que a mí eso me da la vida. A través del distribuidor se accede a un baño completo c/bañera y tres dormitorios. La vivienda cuenta con zonas comunes con piscina, parque y ascensor. Aunque lo que me fascinó es que estaba muy bien comunicado con la M50, A1 Y R2 a 20 minutos de Madrid y 10 minutos de San Sebastián de los Reyes. Además con todos los servicios, y muy próximo de médico, colegios, institutos y transporte.

De esta manera, estoy tan feliz porque vivo en el campo pero con todo cerca, algo complicado de ver en Madrid. Además hay muy buenas rutas para salir a correr. Una de ellas es Algete – Fuente el Sanz – Algete, que es perfecta para el fondo aeróbico de carrera. Es una ruta con un trazado mixto y compensada en descenso/ascenso que la hace ideal para trabajar el fondo aeróbico. También hay otra, (Algete – Fuente el Saz – Alalpardo – Algete) que es una ruta circular de 10 km para correr desde cualquiera de los tres pueblos. No tiene mucho desnivel y todo es camino de tierra, eso sí, algunas zonas están llenas de piedras, cuidado con los tobillos.

Zonas verdes

Las Zonas Verdes son espacios arbolados situados dentro del espacio urbano que permiten mantener una buena calidad de vida para las personas y aumentar su bienestar. Además son recomendados por la Organización Mundial de la Salud, (OMS). En estos espacios de Algete es posible realizar muchas actividades de ocio y ejercicio físico ya que se permite la circulación con bicicleta, patines…Además muchos de ellos disponen de mesitas donde se puede descansar y comer alguna cosa. También algunas zonas verdes tienen asociadas espacios de esparcimiento infantil donde los niños pueden disfrutar de columpios u otros elementos disponibles para ellos.

Como puedes ver, mi apuesta por Algete salió a la perfección, no se puede ser más feliz.

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