El turismo low-cost no es para todos
18 febrero, 2019

El turismo low-cost no es para todos

La aparición de las aerolíneas low-cost ha cambiado la manera de entender el turismo, pues actualmente podemos desplazarnos por medio mundo por cantidades realmente bajas que están orientadas a todo tipo de públicos. Aunque claro está se deja de lado la comodidad, ya que los asientos en estas aerolíneas suelen ser estrechos.

Pero la realidad es que de poco importa que los asientos sean estrechos cuando puedes ir a ver a tus amigos a lo largo de Europa por menos de cincuenta euros. O al menos eso es lo que piensan la mayoría de jóvenes y personas que prefieren ahorrarse dinero a viajar con comodidad, pero no es la regla general.

A veces parece que la crisis económica haya sido una farsa que han aprovechado unas cuantas personas para hacerse más ricos, ya que actualmente se está configurando un turismo de lujo muy ostentoso. Y siempre ha existido, pero con la aparición de las redes sociales está saliendo a la luz este tipo de turismo.

La mayoría de personas trabaja muy duro para obtener con suerte dos semanas de vacaciones juntas en las que disfrutar del tiempo libre que no tenemos entre semana. Incluso en algunas empresas llegan a dar un mes entero de vacaciones en lugar de dividir semanas. Pero hay personas que pueden disponer de vacaciones cuando quieren.

Nunca olvidaré que los padres de uno de mis mejores amigos de la urbanización viajaban a un destino diferente todos los meses, ya que el padre era dueño de una empresa de ascensores y podían permitírselo. Pero el turismo de lujo no es esto, el turismo de lujo va un paso más allá y busca la excelencia en los detalles.

Esto es algo que se ve con facilidad en los hoteles, ya que a la hora de descansar el confort nunca es suficiente. De aquí surgen los hoteles boutique, famosos precisamente por su atención al cliente y su lujo. Uno de los hoteles que sin duda sigue estos principios es Mercer Sevilla, ubicado en un palacete del siglo XIX pero con todas las comodidades de un hotel de cinco estrellas.

El turismo de lujo gana adeptos

El sector del turismo de lujo experimenta una buena salud a nivel mundial. Las marcas y agencias especializadas en viajes de lujo quieren conquistar a sus futuros clientes con un estilo de vida diferente, una experiencia irrepetible, sin importar el coste. Ya no se habla de viaje, se habla de experiencia.

Este tipo de productos y servicios se cierran por un precio que ronda en la franja de entre 4000 y 6000 euros por persona y viaje, como mínimo, algo sólo accesible para unos pocos que no tendrán límite para satisfacer sus necesidades ya que el máximo dependerá de cada usuario y de lo que esté dispuesto a gastar.

El viajero de lujo parece estar evolucionando en un coleccionista de recuerdos de aquellos lugares que visita o las experiencias exclusivas que vive, buscando siempre una sensación de autenticidad para poder compartir a través de redes sociales con sus amigos y familiares su última y única aventura viajera.

Según un estudio elaborado por el Premium Travel Lab del Instituto de Empresa (IE) los viajes en 2019 van a ser altamente personalizados y casi creados para el usuario que desea vivir y experimentar nuevos destinos de formas diferentes. En este sentido la red mundial de agencias de viajes de lujo, Virtuoso calcula que el próximo año el incremento podría ser de alrededor de un 10% aproximadamente.

Las opciones son casi ilimitadas, todo depende de lo que el cliente se proponga hacer y por supuesto pagar. Este tipo de viajes de alta gama podrían diferenciarse en dos sentidos, por la singularidad de la experiencia o más por la personalización de los servicios, que buscan ser totalmente exclusivos.

Restaurantes exclusivos, suites en hoteles de gran lujo, ubicaciones privilegiadas con atención personalizada son algunas de las peticiones que pueden llegar a cumplirse si el cliente lo desea. Si la aparición de las compañías aéreas de bajo coste permitió acceder a prácticamente todo el mundo a viajar barato, esta categoría superior, la que podría considerarse la Champions League del sector del turismo, está experimentando buena salud con una tendencia al alza muy prometedora.

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