Desde bien pequeños se nos dice que debemos cuidar de nuestra salud para vivir muchos años y tener una gran calidad de vida. Se nos van dando consejos para ello de modo que vamos adquiriendo hábitos y previniendo cualquier tipo de problema, aunque os tenemos que decir que siempre nos dejamos algún cabo suelto en lo que tiene que ver con esto. Por desgracia, uno de esos cabos sueltos de los que hablamos está directamente relacionado con el tipo de salud de la que vamos a hablar a lo largo de todo este párrafo: la salud dental. No podemos olvidarnos de ella bajo ningún concepto.
Tenemos un problema en este sentido y es que, como la salud dental normalmente no pone en jaque nuestra vida, solemos bajar la guardia siempre que hablamos de él. Y esa no es una buena elección porque, a pesar de que una mala salud dental no mate, sí que va a tener una incidencia directa sobre la calidad de nuestra vida y el bienestar que podamos tener. Por tanto, debemos tener todas las precauciones posibles para intentar cuidar de nuestros dientes y que no asumamos ningún problema que pueda dar al traste con ese bienestar del que estamos hablando y que, sin duda, va a determinar si somos felices con la vida que tenemos o no.
En España, hemos podido dar más de nosotros y nosotras mismas a la hora de mejorar nuestra salud dental. Nunca hemos sido un país de referencia a pesar de disponer de una buena cantidad de profesionales bien cualificados. Y hay algunos datos que representan exactamente eso: más del 7% de la población entre 65 y 74 años está totalmente desdentada. La verdad es que es un dato bastante pobre y que pone de manifiesto que debemos cambiar la mentalidad en este sentido. Que haya personas mayores que hayan llegado hasta una situación como la que acabamos de comentar debe servir para ponernos las pilas y para conseguir que no se vuelvan a repetir esos datos en generaciones venideras.
¿Qué es lo que podemos hacer para cuidar de nuestros dientes de una manera mucho más eficaz? La verdad es que hay muchas estrategias que podemos seguir para ello. Una de las cosas que no se nos puede olvidar, como seguro que estáis pensando, es cepillarse los dientes al menos 3 veces al día y acudir al dentista 1 vez al año porque, de ese modo, si tenemos algo que no esté todo lo bien que debería, estamos a tiempo para resolverlo. E incluso podemos prevenir la aparición de cualquier problema. Pero este no es el único plan de actuación que podemos seguir para ello. Hay un aspecto que es básico y que siempre debemos tener en la cabeza: la alimentación dice mucho de la salud de nuestros dientes.
De hecho, esto que acabamos de mencionar es algo que confirman todos los especialistas en la materia. En una información publicada en la página web del Consejo Dentistas se dice que una alimentación saludable es esencial para mantener una boca sana toda la vida. Y es que no es para menos. Por tanto, parece lógico que numerosas clínicas dentales hagan campañas de concienciación al respecto para que se eviten alimentos o bebidas como lo pueden ser el azúcar, los refrescos, el tabaco o el café, entre otros. Desde luego, la alimentación juega un papel indispensable a la hora de conquistar mejoras en el estado de salud de nuestra boca. Es innegable.
Hemos hablado de alimentos que son negativos para la salud dental, pero… ¿Cuáles son los mejores? Esta es una información muy preciada para todas aquellas personas que tienen como prioridad cuidar de su sonrisa, algo así como su Santo Grial. Buscando algo de información al respecto en Internet, hemos dado con una interesante lista elaborada por los profesionales de Siero Dental, una clínica dental que ofrece la primera consulta gratuita, horario ininterrumpido y una puntualidad suiza en la atención. Los 5 alimentos de temporada que han destacado son las cerezas, el melón, las zanahorias, las espinacas y los albaricoques. Y ahora vamos a ver cuál es la justificación para demostrarlo:
- Son muy ricas en antioxidantes y contribuyen de una manera ostensible a reducir la inflamación que sufren las encías.
- Melón. Contiene mucha agua y eso hace posible que se genere saliva, lo que elimina cualquier suciedad de la superficie de los dientes.
- También limpian de manera mecánica los dientes, especialmente si se comen crudas.
- Aportan calcio y hierro. De ese modo, permite mantener fuertes los huesos y los dientes.
- Contribuyen a desarrollar el colágeno de las encías gracias a que contienen vitamina C. Además, y como curiosidad, también se nos apunta que permiten cicatrizar pequeñas lesiones que nos hayamos podido producir en la boca.
Una base para cualquier tipo de salud
Realmente, la alimentación juega un papel básico en lo que tiene que ver con cualquier rama de la salud de la que queráis hablar. Ni que decir tiene que para el aparato digestivo, es indispensable que cuidemos de lo que comemos. Pero también ocurre lo mismo en el caso del circulatorio. O del excretor. Por algo se nos suele indicar desde que somos pequeños que es muy importante aquello que comemos, que debemos mantener una dieta equilibrada y que no tenemos que abusar de productos que puedan estar muy procesados o que dispongan de altas cantidades de materias como el azúcar. Ese tipo de cosas son las que luego traen los problemas.
También hablamos de un aspecto básico como la alimentación como una de las grandes ramas de actuación que tenemos para poder adelgazar y perder esos kilos de más que nos pueden provocar problemas en algún momento. Y esto lo hacemos por el hecho de que debemos corregir un error que es bastante común: el que dice que solo comiendo menos se puede adelgazar. Eso no es así. Puedes tener una dieta rica y variada, sin tener que descartar ninguna categoría de producto. El tema adicional para garantizar esa pérdida de peso es combinar el asunto con ejercicio físico, beber agua y descansar bien.
A fin de cuentas, todo lo que estamos indicando entra dentro de la lógica. Tened en cuenta que lo que comemos es lo que va a determinar cómo es nuestro cuerpo, así que va a tener una influencia directa en la salud de ese mismo cuerpo. Cuidar de lo que comemos es hacerlo de quiénes somos y la verdad es que son muchas las personas que se han ido dando cuenta de esto y que han introducido mejoras en sus hábitos alimenticios para tratar de mejorar cualquier aspecto de su salud. Podemos cuidarnos de la manera en la que queramos, pero si en ese cuidado no tenemos en cuenta la alimentación, podéis dar por seguro que no vais a cumplir con vuestro cometido.
El deportista, ejemplo de cómo cuidar de la alimentación para ganar en salud
Los deportistas son las primeras personas que cuidan de su salud. Lo hacen por un tema laboral. Si no cuidan de su salud, no van a tener la posibilidad de rendir al máximo en el nivel que se espera de ellos. Y eso lo hacen a través de la alimentación. Un deportista de élite tiene que cuidar de lo que come porque esa va a ser la llave para poder dar lo mejor de sí. Además, no estamos hablando de algo que se note un poco, sino bastante. Que un deportista tenga 1 kilo más de peso de lo que tenía antes implicará que llegue unas décimas tarde a una meta, a un balón dividido… y eso, como seguro que ya sabéis, puede marcar la diferencia entre el éxito más absoluto o el fracaso más rotundo.
Si habéis visto algún documental que tenga como protagonista a un deportista, seguro que habéis caído en la cuenta rápidamente de lo importante que es la alimentación para ellos. Ellos mismos son los primeros que son conscientes de que de aquello que comen es lo que va a determinar qué posibilidades tienen para cumplir los objetivos que tienen marcados en rojo y que les van a permitir continuar viviendo de esa actividad deportiva, algo que por otra parte está visto como un privilegio por la mayoría de la sociedad en la que vivimos.
También hay otros tipos de actividades que requieren de que su personal cuide al máximo de su alimentación para que se encuentre en las mejores condiciones físicas. Una de ellas podría ser la de policía, que ya sabéis que tienen unas pruebas físicas bastante duras Y otra puede ser la de bombero, de cuya condición física puede depender la vida de muchas personas que se puedan encontrar atrapadas en un incendio o en cualquier otra situación que les ponga en riesgo. Como veis, que tengamos personas con buena condición física en nuestra sociedad es algo importante y que nunca se debe dejar de incentivar.

